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ARACELI IRANZO Y ANTONELLA FARRIS: L’ESCOLA DE L’ART DE SES MADONES DE SA LLATA

La Escuela de arte de ses Madones de sa Llata es una escuela dedicada a la artesanía mallorquina del palmito que homenajea a Ses Madones de sa Llata, un grupo de artesanas de Capdepera que tras la jubilación se dedicaron a recuperar este oficio que aprendieron de sus madres y abuelas siendo niñas. Ellas nos han enseñado el oficio, su arte, su manera de trabajar en círculo y sobretodo, nos han enseñado su sabia forma de ver la vida.
Con esta escuela queremos transmitir lo que ses Madones nos han enseñado, contribuir a mantener esta artesanía viva en Mallorca, a que haya nuevas generaciones de artesanas en la isla que sigan desempeñando este bonito oficio y a transmitir valores a la sociedad que nos ayuden a tener una vida más natural, más tranquila, en la que podamos estar más conectados con nosotros mismos y nuestro entorno.
Somos Antonella y Araceli, y puedes encontrarnos los lunes por la tarde y los viernes por la mañana dando clases de llata en la Fundació Sa Llavor. Si te da curiosidad y te apetece probarlo, puedes escribirnos a anticmallorca@gmail.com y te daremos la información de los próximos cursos que comenzarán en abril.

2021-02-24T12:33:20+00:00febrero 24th, 2021|

LORENA DEL MORAL: «LA SEMILLA»

Vivo en un hogar tranquilo junto a mi marido y mi hijo Adrián, rodeada de naturaleza, dos perros, dos gatos, y de algunos seres mágicos que me hacen guiños escondidos entre las plantas del jardín y que de vez en cuando aparecen en alguna ilustración. De pequeña, con una mente desbordante de fantasía e imaginación me asomaba a mi entorno buscando esa magia, convencida que se escondía entre árboles y raíces o en el desván de una antigua casona castellana. Pero a medida que crecía, ese mundo se fue desvaneciendo y volviéndose mas convencional; estudios universitarios, vida de ciudad, trabajo de oficina,… Pero mi alma tenía otros planes para mi, y mi vida comenzó a girar: viajes, amor, aventuras, crecimiento personal, espiritualidad, naturaleza, arte, maternidad… Y hoy, desde la suma de todas mis experiencias, desde la fuerza y creatividad que descubro cada día en mi familia, en mi amor y respeto por la naturaleza, vuelvo a conectar con ese mundo de magia y posibilidades al que me asomé de niña. De ahí surge el cuento de “La Semilla”, que me da, además, la posibilidad de acompañar a mi hijo, y a todos los que se quieran asomar a esta historia, en el aprendizaje de valores de vida y cualidades humanas, y a invitar a través de la belleza y delicadeza de las ilustraciones a ese ritmo natural de la infancia. Construyo las historias desde mi imaginación, con sentimientos o sensaciones que pasan al pincel y cobran vida en el dibujo. La publicación de este cuento, tras un proceso de aprendizaje y crecimiento me permite compartir una parte de mi mundo interior.
Si quieres saber un poco más sobre mi trabajo, puedes visitar mi Instagram: @lom_n_co

2021-02-25T09:58:35+00:00febrero 24th, 2021|

LORENA DEL MORAL. «LA SEMILLA»

Vivo en un hogar tranquilo junto a mi marido y mi hijo Adrián, rodeada de naturaleza, dos perros, dos gatos, y de algunos seres mágicos que me hacen guiños escondidos entre las plantas del jardín y que de vez en cuando aparecen en alguna ilustración. De pequeña, con una mente desbordante de fantasía e imaginación me asomaba a mi entorno buscando esa magia, convencida que se escondía entre árboles y raíces o en el desván de una antigua casona castellana. Pero a medida que crecía, ese mundo se fue desvaneciendo y volviéndose mas convencional; estudios universitarios, vida de ciudad, trabajo de oficina,… Pero mi alma tenía otros planes para mi, y mi vida comenzó a girar: viajes, amor, aventuras, crecimiento personal, espiritualidad, naturaleza, arte, maternidad… Y hoy, desde la suma de todas mis experiencias, desde la fuerza y creatividad que descubro cada día en mi familia, en mi amor y respeto por la naturaleza, vuelvo a conectar con ese mundo de magia y posibilidades al que me asomé de niña. De ahí surge el cuento de “La Semilla”, que me da, además, la posibilidad de acompañar a mi hijo, y a todos los que se quieran asomar a esta historia, en el aprendizaje de valores de vida y cualidades humanas, y a invitar a través de la belleza y delicadeza de las ilustraciones a ese ritmo natural de la infancia. Construyo las historias desde mi imaginación, con sentimientos o sensaciones que pasan al pincel y cobran vida en el dibujo. La publicación de este cuento, tras un proceso de aprendizaje y crecimiento me permite compartir una parte de mi mundo interior.

2021-02-24T12:29:07+00:00febrero 24th, 2021|

HISTORIA DE UNA BALA DE PAJA

El viernes, durante la Fiesta del Almendro en Flor, una gran bala redonda de hierbas de pradera nos esperaba en el bosque. Los niños y las niñas la hicieron rodar por el campo hasta la zona más baja del terreno y descubrieron lo divertido que era empujarla, trepar por ella y mantener el equilibrio mientras la bala avanzaba. Luego la desarrollaron creando un camino amarillo de hierbas secas que usaron para revolcarse y arrojarse paja entre sí. Este camino de pasto seco, que estará protegido con una valla, enriquecerá la tierra del bosque. Y de las semillas que contiene, nacerán hierbas y flores. Con las lluvias, la paja se descompondrá aportando materia orgánica a la tierra, futuro alimento para el bosque.
Si llueve lo suficiente, durante esta primavera y el año siguiente podrían nacer distintos tipos de cereales (centeno, trigo, cebada) y flores como caléndula, margaritas o mostaza.

2021-02-25T09:54:54+00:00febrero 23rd, 2021|

HISTORIA DE UNA BALA DE HIERBA

El viernes, durante la Fiesta del Almendro en Flor, una gran bala redonda de hierbas de pradera nos esperaba en el bosque. Los niños y las niñas la hicieron rodar por el campo hasta la zona más baja del terreno y descubrieron lo divertido que era empujarla, trepar por ella y mantener el equilibrio mientras la bala avanzaba. Luego la desarrollaron creando un camino amarillo de hierbas secas que usaron para revolcarse y arrojarse paja entre sí. Este camino de pasto seco, que estará protegido con una valla, enriquecerá la tierra del bosque. Y de las semillas que contiene, nacerán hierbas y flores. Con las lluvias, la paja se descompondrá aportando materia orgánica a la tierra, futuro alimento para el bosque.
Si llueve lo suficiente, durante esta primavera y el año siguiente podrían nacer distintos tipos de cereales (centeno, trigo, cebada) y flores como caléndula, margaritas o mostaza.

2021-02-23T12:20:14+00:00febrero 23rd, 2021|

FIESTA DEL ALMENDRO EN FLOR

El viernes 19 de febrero de tuvo lugar la ya tradicional Fiesta del Almendro en Flor. Durante estas fechas, los campos se visten de fiesta y los almendros se embellecen con sus mejores galas pintando el paisaje de un blanco luminoso.
Para celebrarlo, todos los niños y niñas de la escuela fueron disfrazados con temas relacionados con la naturaleza y los seres que la habitan.

2021-02-24T12:20:14+00:00febrero 22nd, 2021|

EL TIEMPO CIRCULAR

“Las hojas bailaban verdes, centelleantes. Sentí que esto era el verdadero paraíso sobre la tierra. Todo lo que me había poseído, todas las agonías, desaparecieron como sueños e ilusiones y algo que se podría denominar la verdadera naturaleza se reveló ante mí.” Masanobu Fukuoka, promotor de la agricultura natural.

Si nos preguntaran sobre el tiempo diríamos que pasa demasiado rápido, que a menudo sentimos el estrés de ver cómo se nos escapa, como, al llegar al final del día, no hemos logrado hacer todo lo que habíamos planificado.
Esto no ha sido siempre así. En las sociedades antiguas, básicamente agrícolas, concebían el tiempo como una repetición constante, como el retorno circular de lo que ya había ocurrido anteriormente. El pasado volvía y el futuro, en cierta medida, era conocido. De ahí la importancia del conocimiento de las abuelas y los abuelos para aconsejar en la toma de decisiones. Eran sociedades que tenían una fuerte conexión con la naturaleza. La sucesión de los ciclos naturales, que se repiten incesantemente, marcaban un ritmo invariable e inalterable. No había posibilidad de acelerar el tiempo, ni de exprimirlo, ni de ahorrarlo. Las mujeres y los hombres, al igual que la naturaleza, estaban al servicio de las condiciones atmosféricas, de las estaciones del año y los ciclos lunares. Había un tiempo de trabajo duro y constante y un tiempo de descanso y vida social.
Al trabajar la tierra, plantar un huerto, hacer crecer un bosque, huimos del tiempo lineal, sincronizado y también escaso de la vida cotidiana para experimentar con los ciclos, comprender las pautas de la repetición y sumergirnos en otra concepción temporal.
El bosque nos invita a bailar al ritmo de la naturaleza, que es un ritmo paciente e hipnótico, como el de los derviches giratorios. Esto nos permite relajarnos y vivir más el presente.
Aprender, pero también desaprender.
Hacer, pero también deshacer.
Diluirse y expandirse, entender que ya no somos una parte, sino un todo coherente y orgánico con el entorno.
Y que en realidad no estamos sembrando semillas para hacer crecer plantas sino para hacernos crecer a nosotros mismos.

2020-03-02T13:52:46+00:00marzo 2nd, 2020|

MU O EL NO HACER NADA

Masanobu Fukukoa es un campesino japonés, poeta, intelectual, filósofo, revolucionario y, sobre todo, sabio. Lleva setenta años cerca de la naturaleza preguntándole quienes somos y quienes debemos ser en el futuro. Es el creador de la agricultura natural y de las “nendo dago”, las bolitas de arcilla que aprendimos a hacer en el taller de semillas durante la Fiesta del Almendro, con las que quiere convertir desiertos en bosques.

La idea que sigue Masanobu es simple: no hay nada que exista en este mundo, por lo tanto sigue la filosofía del NADA MU, o del no hacer nada. Según él ni siquiera el conocimiento es útil. “Si utilizas el pensamiento para separar el rojo del negro, has aprendido a separar el rojo del negro, pero nada sobre el rojo o el negro.” Así que lo único que hay que hacer con uno mismo para “reverdecer” es simple: semillas y arcilla. Y lo mismo con la tierra. El hombre moderno, para obtener comida y agua, intenta controlar la tierra y en este controlar es cuando se produce la destrucción. El ser humano cree que conoce la naturaleza pero lo único que ha hecho es dividirla. El problema se resuelve mirando el todo. Cuando se destruye la vegetación, se reduce el oxígeno y el oxígeno es lo que nos permite cantar y estar felices. La mejor manera de recuperar la alegría es tirar bolitas de arcilla. Al hacer una bolita de arcilla, según Masanobu, lo que metes dentro no es sólo una semilla sino tu alma, y al lanzarla, no es solo tu mano sino la mano de un Dios.

Así que el viernes, en el bosque, no sólo nos disfrazamos de Dioses. Fuimos Dioses.

2020-03-02T13:47:07+00:00marzo 2nd, 2020|

MU O EL NO HACER NADA

Masanobu Fukukoa es un campesino japonés, poeta, intelectual, filósofo, revolucionario y, sobre todo, sabio. Lleva setenta años cerca de la naturaleza preguntándole quienes somos y quienes debemos ser en el futuro. Es el creador de la agricultura natural y de las “nendo dago”, las bolitas de arcilla que aprendimos a hacer en el taller de semillas durante la Fiesta del Almendro, con las que quiere convertir desiertos en bosques.

La idea que sigue Masanobu es simple: no hay nada que exista en este mundo, por lo tanto sigue la filosofía del NADA MU, o del no hacer nada. Según él ni siquiera el conocimiento es útil. “Si utilizas el pensamiento para separar el rojo del negro, has aprendido a separar el rojo del negro, pero nada sobre el rojo o el negro.” Así que lo único que hay que hacer con uno mismo para “reverdecer” es simple: semillas y arcilla. Y lo mismo con la tierra. El hombre moderno, para obtener comida y agua, intenta controlar la tierra y en este controlar es cuando se produce la destrucción. El ser humano cree que conoce la naturaleza pero lo único que ha hecho es dividirla. El problema se resuelve mirando el todo. Cuando se destruye la vegetación, se reduce el oxígeno y el oxígeno es lo que nos permite cantar y estar felices. La mejor manera de recuperar la alegría es tirar bolitas de arcilla. Al hacer una bolita de arcilla, según Masanobu, lo que metes dentro no es sólo una semilla sino tu alma, y al lanzarla, no es solo tu mano sino la mano de un Dios.

Así que el viernes, en el bosque, no sólo nos disfrazamos de Dioses. Fuimos Dioses.

2020-03-02T13:47:07+00:00marzo 2nd, 2020|
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