Silvia Salom
Educación Primaria y Secundaria
Proyecto Bosque. Espiral de plantas medicinales: un proyecto tejido por muchas manos.
El mes de febrero comenzó a tomar forma en nuestro Bosque una nueva creación: una espiral de plantas medicinales que surgió de una colaboradora de nuestra comunidad para dar vida y potenciar este espacio.
La Espiral simboliza el encuentro con uno mismo, el ir de afuera hacia dentro, desde el ruido al silencio. Es un lugar de meditación, donde puedes intencionar el camino al corazón para liberar y transformar, o simplemente disfrutar de un paseo tranquilo acariciado por las fragancias de las plantas y flores.
Los jóvenes de Secundaria realizaron una primera tarea: recoger cañas de bambú donadas generosamente por una familia. El alumnado de sexto curso colaboró preparando las cañas, cortándolas y acondicionándolas para su uso como estacas que darían forma visible a la espiral.
Sobre la tierra dibujamos primero un círculo, imagen de unidad y totalidad. Después comenzó a desplegarse la espiral, una forma presente en numerosas manifestaciones de la naturaleza y en los propios procesos de desarrollo de la vida.
Siguiendo su recorrido, fuimos trazando el camino mediante estacas y cuerdas. Clavarlas en la tierra seca exigió fuerza, paciencia e ingenio. Aprendimos a realizarlo en equipo y descubrimos que los obstáculos pueden convertirse en oportunidades para desarrollar nuevas capacidades.
El alumnado de tercero y cuarto recogió piedras y ayudó a construir el contorno de la espiral, aportando belleza y solidez a la construcción.
Finalmente llegó el momento de sembrar, dejando libre el sendero que conduce hacia el centro. Adornamos con lanas de colores la vara de la entrada y la vara central, símbolo del corazón de este pequeño jardín. La espiral de plantas medicinales es una obra comunitaria que nos recuerda cómo cada persona puede aportar algo valioso al conjunto.
Hoy la espiral continúa creciendo gracias al cuidado de alumnos, maestros y familias. Como todo ser vivo, sigue abierta a quienes deseen aportar nuevas plantas, embellecer el espacio o recorrer, en silencio, el camino que conduce hacia el corazón.